La superficie afectada por incendios forestales se multiplicó durante el último mes y encendió las alarmas de Defensa Civil, que ahora advierte por nuevas condiciones de riesgo ante temperaturas elevadas, baja humedad y la posible llegada del viento Zonda.

El subsecretario de Defensa Civil, Gonzalo Rodríguez, informó que durante julio se quemaron 8.700 hectáreas en la provincia, una cifra muy superior a la registrada en el mismo período del año pasado, cuando fueron afectadas 125 hectáreas.
Aunque hasta el momento no existe una alerta específica para Capital, Defensa Civil no descarta que el viento pueda descender hacia otras zonas de la provincia, por lo que pidió extremar las medidas de prevención.
En ese marco, explicó que las brigadas y todos los organismos que intervienen en emergencias permanecen preparados ante la posibilidad de nuevos incendios.
Para la próxima temporada de lluvias, anticipó que podrían registrarse precipitaciones más abundantes e intensas, aunque se espera un informe actualizado del Servicio Meteorológico Nacional para mediados de agosto.
El funcionario destacó que el Comité de Emergencia trabaja durante todo el año junto a organismos provinciales y nacionales para responder tanto ante incendios como ante posibles inundaciones, con planificación sobre las zonas consideradas críticas.
Rodríguez indicó que Salta cuenta con un avión hidrante del Servicio Nacional de Manejo del Fuego, mientras que un helicóptero ubicado en Jujuy puede ser convocado en caso de necesidad. A eso se suman los medios aéreos de la Provincia para tareas de apoyo y rescate.
Por último, recordó que el avión hidrante ya fue utilizado durante los incendios del 16 de julio en Cerrillos y Cafayate, y que en este último operativo también intervino una segunda aeronave enviada desde Catamarca para reforzar el combate contra el fuego.



