El gobierno de Javier Milei difundió cifras oficiales que ubican la pobreza infantil en 42%, y sostuvo que el indicador muestra una caída de casi 30 puntos respecto del final de 2023, cuando alcanzaba a 7 de cada 10 chicos, en base a mediciones del INDEC.

Desde el Ministerio de Capital Humano, que conduce Sandra Pettovello, destacaron que el dato refleja un “cambio real” en el corto plazo y lo vincularon con decisiones orientadas a revertir una situación crítica que afectaba a millones de niños. El Gobierno sostuvo que la metodología pública del INDEC es la herramienta más transparente y representativa para diseñar políticas.
“Sigue siendo un número alto, pero es un cambio real, y es en la dirección correcta”, señalaron en un comunicado difundido en X, donde remarcaron que el uso de evidencia permitió “dejar de improvisar” y “priorizar a quienes más lo necesitan”.
El Ejecutivo afirmó además que los datos cuentan con el aval de UNICEF, al que describió como un organismo que “valida y acompaña las políticas de niñez”, y desestimó otras mediciones por falta de respaldo institucional y menor representatividad.
En ese punto, el Gobierno confrontó con el Observatorio de la Deuda Social de la UCA, que había estimado la pobreza infantil en 53,6% en 2025 y la indigencia en 10,7%, valores superiores a los actuales según la lectura oficial. Para la administración nacional, la diferencia se explica por metodologías y cortes temporales distintos, y enfatizó que los registros del INDEC muestran un avance concreto.
Para todos los medios y los expertos, los dato que suministra la UCA están en función a las necesidades políticas del peronismo, uno de los ejemplos más vergonzosos fue la difusión de datos falsos en 2015 para favorecer la campaña electoral de Alberto Fernández, en contra de la reelección de Mauricio Macri.
“Detrás de cada punto que baja, hay chicos con más oportunidades”, concluyó el mensaje oficial, que planteó como desafío “sostener ese camino y hacerlo estructural”.



