Entre enero y mayo de 2025, los hospitales públicos de Salta recuperaron más de 50 millones de pesos por la atención médica brindada a ciudadanos extranjeros no residentes, en el marco de la reglamentación provincial que establece el cobro por estos servicios.

El dinero recaudado fue reinvertido en ambulancias, equipamiento y mejoras operativas en el sistema de salud.
El ministro de Salud Pública, Federico Mangione, destacó que esta política permitió aliviar la carga económica sobre el sistema y mejorar su sostenibilidad. “Fue una decisión estratégica. No solo nos permitió recuperar recursos, sino también reinvertir en infraestructura y equipamiento para nuestros hospitales”, explicó.
Entre los hospitales que más recursos recuperaron se destacan el Hospital de Orán, con más de $14 millones por solo 14 atenciones, y el Hospital Güemes, donde una sola atención generó ingresos superiores a $10 millones, probablemente por tratarse de un caso de alta complejidad.
También hubo recuperos importantes en el San Bernardo ($4,9 millones), el Materno Infantil ($4,2 millones) y el de Tartagal ($4,6 millones), a pesar de haber atendido pocos casos.
En total, se registraron 141 atenciones a extranjeros en cinco meses. El Hospital de Cafayate lideró en cantidad, con 31 casos y un recupero de $446.500, seguido por el Salvador Mazza con 25 atenciones que generaron $392.300. Sin embargo, la disparidad en los montos refleja diferencias en la complejidad y duración de las atenciones.
El gobernador Gustavo Sáenz también valoró el impacto de la medida. “La posibilidad de adquirir 34 ambulancias en un año, la mejora en la disponibilidad de turnos y la baja en atenciones a extranjeros muestran que vamos por el camino correcto”, afirmó.
Además del beneficio económico, el Ministerio de Salud resaltó una mejora operativa: la reducción de pacientes no residentes permitió agilizar turnos y descongestionar salas de espera, favoreciendo una atención más eficiente para los salteños.
En contraposición, hospitales de zonas más alejadas o de menor tránsito turístico, como Santa Victoria Oeste, Iruya, Aguaray, Embarcación, Morillo, Mosconi y Pichanal, no reportaron atenciones a extranjeros en este período.
Según datos oficiales, durante 2024 ya se había notado una baja significativa en la atención a ciudadanos extranjeros, con caídas superiores al 90% en algunos hospitales, lo que confirma el efecto disuasorio de la normativa.



