Ataques a medios de prensa, amenazas a políticos y funcionarios, vandalismos, “aprietes” e intentos de paralizar el país son parte de una campaña de terrorismo político que el peronismo y la CGT promueven desde que le confirmaron la condena a Cristina Fernández. La excesiva prudencia de la Justicia incita aun más los actos de violencia.

“Deberíamos llamar a la moderación porque esto tiene un in crescendo que es bastante complicado”, aseguró Carlos Rívolo, fiscal federal y vocal de la Asociación de Fiscales de la Argentina.
Carlos Rívolo, fiscal federal y vocal de la Asociación de Fiscales de la Argentina, advirtió sobre el impacto del clima de violencia en el país y reclama una respuesta urgente por parte de la sociedad. En diálogo con Radio Rivadavia, Rívolo analizó la evolución de las manifestaciones violentas y describe un escenario marcado por episodios que afectan tanto a la política como a la justicia y los medios.
“La preocupación es alta y no es nueva. Desde hace bastante tiempo venimos notando un aumento significativo en la cantidad de casos de violencia en distintos puntos del país, sobre todo violencia política”, afirmó Rívolo, quien señaló que estos episodios derivan en investigaciones judiciales de todo tipo. Si bien no existen estadísticas oficiales acabadas, desde la Asociación de Fiscales consideran que la situación reviste seriedad.
“Sobre distintas figuras y en cualquier escenario político, se genera algún nivel de violencia”, aclaró. Como ejemplo, recordó el intento de atentado contra la exvicepresidenta Cristina Kirchner, y la agresión que sufrió el presidente de la Nación, Javier Milei, el día de su asunción.
El fiscal entendió que el escenario actual es la consecuencia de un proceso que lleva años, pero determinó que ese proceso ingresó en una etapa más compleja. A pesar de los esfuerzos del sistema judicial por condenar los hechos más graves, Rívolo sostuvo: “Deberíamos llamar a la moderación porque esto tiene un in crescendo que es bastante complicado y se van viendo sobre manifestaciones que se ven a diario”.
Consultado sobre el posible diseño deliberado de una campaña para instalar el clima de tensión, Rivolo aportó una mirada amplia y advirtió sobre los mecanismos de viralización y acumulación de violencia, en especial a través de las redes sociales.
“Hay una sociedad claramente en ebullición, que detrás de las redes se arma en identificar a diario, semanal y mensualmente un objetivo o un tema. Sobre él se monta y empieza a cargar violencia, no importa si la noticia generada es verdadera o falsa. Eso va cargando el clima y hay un aprovechamiento de gente que no se termina de enterar cómo es el tema. Y sobre eso se genera toda una situación de movilización de violencia, sea en el sentido que sea”, fundamentó el fiscal federal.
También subrayó que esta dinámica no tiene color político determinado. “No hay banderías, se cargan agresiones muy fuertes sobre sectores del periodismo, la justicia o la política. Eso genera una dinámica y un caos que no se detienen. La respuesta tiene que venir de la propia sociedad, únicamente la sociedad puede frenar esta situación”, opinó.
Por otro lado, Rívolo rechazó los discursos y argumentos sobre una supuesta proscripción electoral, en relación con el fallo de la Corte Suprema de Justicia contra Cristina Kirchner. “No existe en términos electorales una situación de proscripción”, aclaró.
“Nuestro mensaje es claro: si defraudó la función que le confiamos, no puede volver de manera absoluta y perpetua, salvo que demuestre una mejor conducta. Para el ciudadano común somos estrictos, pero con el funcionario público lo somos aún más”, enfatizó el fiscal.
Sobre los ataques a medios de comunicación, ya sea mediante pintadas o panfletos, el fiscal dejó claro que aunque en algunos casos pueden tratarse de contravenciones y no de delitos mayores, el fenómeno contribuye al clima general de violencia social.
“No dejan de ser delitos menores, pero muestran hacia dónde vamos. Se genera este clima de violencia por la falta de responsabilidad en lo que se dice. Así se llega al límite entre libertad de expresión y discurso de odio, y eso sí resulta grave”, dijo Rívolo. Luego rememoró el reciente ataque al canal TN. Y finalmente informó que la policía “tiene facultades para actuar por sí misma” ante este tipo de situaciones.
En tanto periodistas, conductores y medios de comunicación sufrieron ataques en los últimos días a raíz de la condena a Cristina Kirchner.
En Artear, por ejemplo, militantes causaron destrozos el 10 de junio y pintaron en las paredes advertencias contra la dirigencia del Grupo Clarín.
Este hecho encendió las alarmas y desde TN le bajaron líneas a los integrantes de la señal para frenar las agresiones.
«Hubo una charla en TN después de lo que fueron los destrozos a las instalaciones del canal, en medio de la detención de Cristina, para bajar línea a los periodistas y productores sobre cómo afrontar de ahora en más la acción en la calle», contó Rodrigo Lussich en Intrusos (América TV).
«Cómo tomar ciertos protocolos o no responder a las provocaciones que podrían echar más leña al fuego», sumó. Adrián Pallares, por su parte, aportó: «Y que en los noticieros se informe y no se editorialice ni se opine».
«Los periodistas editorialistas del canal harán lo propio, pero le pidieron al resto de los presentadores que se limiten a informar», aclaró Lussich. «Es un momento muy border de la política y eso repercute en los medios que son críticos al sector que representa la expresidenta», agregó.
«La reunión tuvo que ver también con el miedo que expresaron muchos cronistas, que son los que menos línea bajan, sobre cómo manejarse de ahora en más. Temen por su integridad», concluyó el conductor.



