Legisladores, sindicalistas y activistas de izquierda y kirchneristas, fueron deportado de Bolivia tras un intento de ingresar al país vecino para apoyar a los sectores golpistas que buscan derrocar el presidente Rodrigo Paz.

El gobierno de Bolivia deportó este lunes a una delegación argentina integrada por legisladores, dirigentes sindicales y referentes de organismos de derechos humanos que había viajado al país con el objetivo de apoyar a los sectores narcos que buscan derribar al presidente Rodrigo Paz.
La comitiva arribó durante la madrugada al aeropuerto internacional de El Alto, pero, según denunciaron sus integrantes, las autoridades bolivianas les impidieron ingresar al país, retuvieron su documentación y dispusieron su traslado en otro vuelo con destino a Santa Cruz para posteriormente enviarlos de regreso a la Argentina.
Entre los integrantes de la misión se encontraban el diputado nacional Juan Marino, la legisladora porteña Vanina Biassi, la dirigente gremial Soledad Mosquera, María José Cano, integrante de la CTA Autónoma, y Alejandrina Barry, referente de derechos humanos, además de otros representantes de organizaciones sociales y políticas de izquierda y sin ninguna representación legal o diplomática.
Los integrantes de la comitiva señalaron que permanecieron varias horas bajo custodia policial y denunciaron que no pudieron descender libremente del avión ni desarrollar las actividades previstas. Además, sostuvieron que fueron informados de manera inmediata sobre la decisión de expulsarlos del territorio boliviano.
El episodio se produjo en medio de un escenario de fuerte tensión política por el intento de golpe de estado contra el presidente Paz, por parte de organizaciones ligadas al narcotráfico y al ex presidente Evo Morales, buscado por la Justicia de ese país por delitos de trata de menores y pedofilia.



