La luz roja surgió luego de la reunión de la Coordinación Federal en Paraná con autoridades provinciales y fuerzas de seguridad y defensa de Nación. El fenómeno climático se manifiesta con lluvias intensas, inundaciones y perjuicios a las cosechas y el ganado

La ciudad de Paraná fue sede de un nuevo encuentro de autoridades por el Plan Nacional de Coordinación Federal ENOS 2026-2027. Estuvo presidido por el gobernador entrerriano Rogelio Frigerio y contó con representantes de la Agencia Federal de Emergencias (AFE), Defensa Civil de Entre Ríos y el Servicio Meteorológico Nacional (SMN). También se sumaron referentes del Instituto Nacional del Agua (INA), la Comisión Nacional de Actividades Espaciales (CONAE), Salud, Agricultura, fuerzas federales y Fuerzas Armadas.
Durante la apertura, el mandatario destacó la importancia de anticiparse a los eventos climáticos. De la misma manera, valoró la planificación conjunta entre Nación, las provincias y los municipios. En ese sentido, remarcó que la coordinación permite fortalecer las capacidades de respuesta. De ese modo, es posible proteger a la población y reducir el impacto sobre los sectores productivos ante situaciones de emergencia, aseveró.
Por su parte, Santiago Hardie, titular de la AFE, señaló al finalizar el encuentro que la región “ya está transitando el fenómeno de El Niño”. “Está sucediendo. Hay que tomar las prevenciones necesarias, hay que cuidarse y respetar las indicaciones de las autoridades”, consignó el funcionario nacional.
Este efecto climático surge a partir del calentamiento del Pacífico ecuatorial, que altera el clima global. En Sudamérica se manifiesta con lluvias e inundaciones. Su aparición es irregular. Puede producirse en lapsos de 2 a 7 años o, con mayor frecuencia, entre 3 y 5.
No solo afecta a las poblaciones humanas, sino también a los cultivos y a la ganadería de toda la región. El exceso de agua puede perjudicar algunas plantaciones. Y las inundaciones obligarán a sacar el ganado vacuno que engorda en las islas del Delta.
La Nación y las provincias del Litoral y del NEA, que suelen ser las más afectadas por “El Niño”, vienen coordinando tareas desde hace tiempo. La secretaria general de la Presidencia, Karina Milei, encabezó uno en Resistencia semanas atrás. El encuentro en Paraná fue el cuarto. El objetivo, explicó Hardie, es “coordinar y anticipar escenarios, en forma conjunta con las provincias, para poder dar una mejor respuesta”.
Con ese fin, “lo primero es tener una idea más clara de cómo va evolucionando el fenómeno. Y que esta situación nos encuentre coordinados y articulados, con una lógica de comando unificado para poder, a partir de la anticipación de los escenarios, dar una respuesta más eficiente”.
Esta conjunción de esfuerzos entre el Estado federal, las provincias y los municipios permitirá que cada estamento “sepa lo que le toca hacer frente a una emergencia y quién dirige la respuesta”, explicó el titular de la AFE.
Luego, remarcó que toda la cuenca del Río de la Plata sufrirá el impacto del fenómeno. El área abarca no solo el tramo frente a Buenos Aires, sino también los afluentes que lo forman. Entre ellos se cuentan los ríos Paraguay, Paraná, Uruguay como principales y el Bermejo y el Pilcomayo (secundarios).
Entre puntos geográficos que, por antecedentes, podrían ser los más complejos, mencionó las localidades de Concordia (Entre Ríos) y San Luis del Palmar (Corrientes) y los bajos submeridionales en Santa Fe.
Hardie, junto al subdirector Ejecutivo de la AFE, Ignacio Cabello, fue el encargado de presentar el Plan de Coordinación Federal 2026-2027. Esta es la estrategia que desarrolló el Gobierno argentino para generar una articulación operativa que permita mitigar los efectos de “El Niño”.
Durante la jornada también se pudieron conocer las previsiones del Servicio Meteorológico Nacional y del Instituto Nacional del Agua. El director del SMN, Pedro Di Nezio, expuso sobre las características del fenómeno y los avances científicos alcanzados en las últimas décadas para mejorar la anticipación climática. Los equipos técnicos del organismo presentaron proyecciones sobre el impacto potencial en la región. Además, se abordaron recomendaciones para el sector agropecuario y protocolos de salud y respuesta sanitaria ante contingencias.
Finalmente, las provincias participantes expusieron sus situaciones particulares y capacidades operativas. La instancia permitió avanzar en una estrategia común de prevención y respuesta.



