El interventor de Aguas Blancas, Adrián Zigarán, volvió a cuestionar el funcionamiento del Plan Güemes y apuntó tanto contra Bolivia como contra funcionarios del Gobierno nacional.

Tras una reunión con autoridades del vecino país, sostuvo que la situación en la frontera requiere mayor presencia y recursos y afirmó que “en Bolivia buscan que caiga el Plan Güemes”.
Zigarán cuestionó además la situación del narcotráfico y el contrabando en la zona. “Tenemos un vecino ingrato, es decir Bolivia, que no se hace cargo que tienen una economía sostenida por el narcotráfico”, manifestó, y agregó que, según su interpretación, el narcotráfico ingresa dentro de las maniobras de contrabando que busca combatir el operativo. Estas afirmaciones se dan en medio de las diferencias que mantiene con Nación sobre el funcionamiento actual del Plan Güemes.
El interventor también volvió a responderle al subsecretario de Intervención Federal, Martín Culatto, quien en los últimos días defendió los resultados del operativo y aseguró que aumentaron los controles de personas, vehículos y las incautaciones.
Zigarán marcó diferencias entre la etapa en la que Patricia Bullrich estaba al frente del Ministerio de Seguridad y la actualidad: “Una cosa era el Plan Güemes y otra cosa es el Plan Güemes sin Bullrich”. Además, volvió a reclamarle a Culatto que deje las oficinas y conozca de primera mano la situación de la frontera.
Por otra parte, Zigarán reclamó al Gobierno de Salta más herramientas y logística para la Policía en Salvador Mazza, al considerar insuficientes los recursos disponibles para una zona que, según sostuvo, se encuentra en el epicentro de la problemática del narcotráfico. “Estamos en el epicentro del narcotráfico y nos mandaron una moto, cuando lo que nosotros necesitamos es un móvil, como mínimo”, cuestionó. El planteo se suma a los reclamos que el funcionario viene realizando sobre el esquema de seguridad en la frontera norte.



