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Los muertos hablan, solo hay que saber escuchar

Los médicos legislas, o forenses, se volvieron muy populares gracias a las series de televisión, pero desde hace décadas que son auxiliares imprescindibles de la Justicia para resolución de casos, muchas veces muy escabrosos. Su trabajo va mucho más allá de la mesa de autopsias. Daniel Dip, cardiólogo, fue integrante de Cuerpo de Investigaciones Fiscales y hoy se desempeña como perito de parte y en la Defensoría en la Justicia Federal.
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Daniel Dib trabajó durante años en el Cuerpo de Investigaciones Fiscales, que depende del Ministerio Público Fiscal de la Justicia salteña, ahora se desempeña como Perito de la Defensoría en Justicia Federal.

Su especialidad es la Cardiología, pero es uno de los médicos legislas con mayor trayectoria en la provincia. Trabajo en algunos de los casos policiales más resonantes de los últimos. “Soy médico legista, pero nos llaman “Forenses”, porque son los médicos que trabajan en los foros de la justicia. En la época romana se llamaban Foros a los que impartían justicia. Entonces soy colaborador de la justicia, por eso nos dicen forenses”, explica.

Tu especialidad es la cardiología, pero también sos médico legista. ¿Cómo llegas a serlo?

Se pueden tener hasta dos especialidades. La medicina legal, necesitas una especialidad aparte, entonces yo soy especialista en cardiología y después soy especialista en medicina legal. Llego de casualidad como todo. Quería ser médico y después cuando una va estudiando en la facultad quería ser neurocirujano, traumatólogo o algo que tenga que ver con la cirugía.

Yo estaba haciendo la residencia en cardiología y económicamente no me alcanzaba, entonces conseguí por un médico amigo que era jefe de servicio médico de la policía, me hizo entrar como médico forense de guardia, de sábados desde las 22, a domingo a las 22.

No descansabas…

No, trabajaba el día libre de la residencia, y el sábado cuando todo el mundo salía a bailar yo estaba de guardia en la Policía. Y era el día que mayor cantidad de casos tenía; todo el sábado a la noche y en la gente más humilde, los domingos. Porque el sábado trabaja. Entonces el domingo empiezan los asados, y el domingo a las 18 y encima exacerbado con lo que es el alcohol y demás, tenía los mejores casos.

Lo que comenzó como una necesidad, terminó siendo una especialidad…

Y me empezó a gustar y porque es algo que te enseña mucho. Yo estaba estudiando cardiología, y tenía la posibilidad de tener los cuerpos, abrirlos y ver el corazón, mientras que hay cardiólogos clínicos que en su vida vieron un corazón de verdad, o sólo lo vieron en la facultad. Era una ventaja. Y después me servía porque el cardiólogo se entrena en terapia intensiva, entonces en lo que veía como se morían y porque se morían ciertas personas, ante accidentes de tránsito, traumatismos, o heridas de arma blanca, me servía cuando los recibía en una guardia de pensar y de imaginarte algo que ya habías visto, entonces ibas más rápido al punto.  

Fue una enorme experiencia laboral…

La medicina legal me ayudó a ser cardiología, después me ayudó para que mejore en cardiología, y la cardiología me ayudó mucho para ser médico legal, porque comencé a entender mejor los casos picantes de medicina legal.

¿Qué cosa comprendiste?

Las causas de muerte, se llaman en realidad mecanismos de muerte. Estos mecanismos afectan cuando hay lesiones neurológicas graves y generalmente están siempre relacionadas con lesiones vasculares. Si no tenes un infarto, se te tapa una arteria del corazón, si te morís por una puñalada, una ruptura de aorta, está todo relacionado con los grandes vasos, o sea, con la cardiología. Todo eso te ayuda mucho.

Tenes múltiples causas de muerte, innumerables, tenes que conocer de todo, casi tanto como un médico clínico…

Más que clínico, porque tenes que conocer de todas las especialidades. Tenes que tener idea de cardiología, de cirugía y después de las especialidades quirúrgicas: traumatología, ginecología, que son especialidades de cirugía general y la clínica también.

Insisto, son tantas las causas de muerte tenes que saber de todo…

Lo que pasa es que hay una especialidad que se llama toxicología, en la medicina, uno sabe de farmacología, de todo. Y lo que yo decía, el clínico sabe mucho, y el que menos sabe es el que más hace. El cirujano, el que más hace, porque trabaja mucho, pero no sabe tanto y el médico legal es el que termina sabiendo mucho, haciendo mucho, pero tarde.

¿Cuándo te llega un cuerpo, medianamente tenes idea de lo que pasó? ¿O tenes que averiguarlo todo?

Tenes que saber que vas a buscar, porque si ves bien un cuerpo y empezas a abrir por abrir, capaz que hago más macana que otra cosa. Entonces juntas más o menos la historia que trae y buscas los antecedentes; que ha pasado, cómo ha muerto, que han visto, qué había o que no. Entonces uno ya llega o se enfrenta con el cuerpo ya teniendo una idea de que es lo que pasó y vas a ayudar en la investigación s ver que es lo que te quedó.

Es un trabajo arduo…

Sí, pero en medicina legal el medico no es la vedette como en el hospital digamos, dependo mucho del trabajo interdisciplinario. Dependes mucho de lo que te informa el perito, desde accidentologia, desde criminalística o la policía. Es como que vas armando la historia clínica antes de tener o tratar con el cadáver.

¿No descartas información?

No, porque lo que pasa es que en la autopsia uno tiene la idea que empieza cuándo vos tenes el cuerpo en frente tuyo, en la morgue y en realidad la autopsia realmente comienza en el lugar del hecho. Entonces tenes que ir, en el caso de muerte violenta, ver que pasó y más o menos vas formando que puede haber ocurrido. Entonces lo tratas de forma distinta al cuerpo cuando lo vas a trabajar trabajando.

Las autopsias se realizan a la orden, con autorización de los familiares ¿Cómo es el mecanismo?

La autopsia por médico legal siempre está ordenada por el juez o el fiscal en este caso. Toda muerte violenta va a autopsia, o sea, muerte que no sea natural. Pero yo no puedo ir a hacer una autopsia porque el familiar lo pide. Para que se ordene una autopsia, el familiar tiene que hacer una denuncia, que se investigue y dentro de la investigación cree que hace falta una autopsia, te la ordena.

¿Vos podés recomendarla?

Si. Pero la ordena el fiscal.

Hay casos en que a vos te llega el cadáver con algo y después determinas eso. Fue el caso de Gaspar Cinco. A vos te llega el cuerpo de la mujer…

Si.

Y todos pensaban que era una crisis cardíaca…

Claro. Pero a mí no me llega como médico forense, me llega como cardiólogo de guardia en urgencias. La chica entra en paro cardíaco, tenía cierta coloración en la cara que yo pensaba que tenía una enfermedad cardíaca de base y al ser tan joven y tener una muerte súbita, me llamaba la atención. Entonces, salí a preguntar mientras la reanimábamos porque no teníamos respuesta, no había reacción en la reanimación y me dice la hermana que no, que era sana, sanísima. Que el que estaba enfermo en esos días era el hijito que tenía un cuadro gripal o catarral, cosas que ya me empezaron a cerrar. Y la coloración de la cara de la chica, que estaba en paro, pero no tenía la palidez de las personas que están en paro, tenía un tono medio rojizo en la cara y no había respuestas y más me llamaba la atención. Hasta que en un momento percibimos cierto aroma que salía del aliento de la chica y ahí sospechamos que había veneno. Y en ese caso, a mí me pedían que haga un certificado de defunción para entregar como una muerte súbita, como nos pareció dudoso el caso, me comuniqué con el fiscal y le pedí que ordene la autopsia que la iba a hacer yo mismo. Si el fiscal dice que no, que considera que no corresponde y listo, puede pasar.

Aah, pasa…

Y yo creo que hay muchos que sí, si pasa, pasa.

¿Cómo hiciste con ese procedimiento? Pediste que se haga la autopsia, te autorizaron…

El fiscal ordenó la autopsia, se llevan el cuerpo a la morgue del CIF y se programa todo para el día siguiente porque ante la sospecha de que podía haber sido envenenamiento, hay que trabajar los equipos y todo eso para no contagiarse, para que el personal no corra riesgos.

Como experiencia, una vez hace mucho, no existía el CIF y yo estaba en la policía. Me ordenan hacer la autopsia de un hombre que aparece en Cerrillos, en medio de un potrero, un calor de verano, tremendo. Entonces llegamos y no contábamos con medios, era bastante pobre a lo que accedíamos los médicos legales en ese momento, no se les llevaba el apunte, esto se empezó a categorizar después del tema francesas, pero antes no teníamos medios. Entonces el juez en ese momento, por medio de la policía, ordena la autopsia, y le decimos que no teníamos nada, no teníamos medios para cubrir y nos dice que no importaba, que la hagamos igual. Terminamos de hacer la autopsia con los dos ayudantes que eran policías, en cuero y con guantes, nada más. Íbamos viendo y en un momento abrimos el estómago y vemos un líquido blanco lechoso, meto los dedos y cuando huelo, nada. A los dos minutos me doy cuenta que era órgano fosfórado, altamente mortal. Te mata en un ratito. Ahí les digo “rajemos” y salimos con los dos policías y en la puerta de la morgue o no sé qué pasó, terminamos en la guardia del hospital, intoxicados los tres e internados. Y encima, cumplís una orden del juez y me hicieron un sumario en la policía porque “yo los expuse a los dos policías al riesgo de muerte”.

Así que tuve mucho tiempo el sumario abierto como una negligencia mía, cuando yo estaba cumpliendo una orden. Ahora con el CIF todo eso se tiene muy en cuenta, no sé cómo está subvencionado, pero te dan los equipos, no exponen al personal, ni se exponen ellos de algo que después te tengas que lavar las manos de una orden que diste y que vos sabes que sos responsable.

¿Por qué todo el mundo dice que los muertos hablan?

Porque si prestas atención a los detalles y empezas a buscar, siempre encontrás la causa. El médico forense va a buscar la causa, pero más que la causa de muerte, el mecanismo. Entonces vos decís “la causa si, murió por una lesión por arma blanca”. Ahora, hay un mecanismo: cómo fue, de donde entró el arma, de derecha a izquierda, atrás o adelante, qué órganos afectó para que sea idóneo para producir la muerte.

¿Algún ejemplo?

Hace un tiempo a un chico lo meten preso por un homicidio con arma blanca. Este chico era chanchero, trabajaba en donde matan los chanchos; manejaba el cuchillo como los dioses, un chango con un físico importante por el tipo de trabajo. Viene caminando y lo provoca una bandita y empiezan a pelear, uno termina muerto después de unos cuantos días en el hospital y el chico se va a entregar solo y la policía le dice “no, todavía no hay denuncias y no hay delito porque no hay muertos. Andate a tu casa”.

Y bueno, se termina muriendo por un traumatismo de cráneo, y a él lo acusan de haberlo apuñalado. Cuando lo veo, tenía una puñalada en el hombro, muy superficial de 1 o 2 cm; una puñalada en la espalda, muy superficial que no llegaba a los 2 cm y una en el pecho muy superficial, ni siquiera llegaba al tórax. Entonces uno se pone a ver y se pregunta de qué se ha muerto, bueno, tenía una lesión en la nuca con algo cuadrado muy prolijo. Entonces vos decís “¿Qué tan asesino es el asesino?”. Es un chico que maneja muy bien el arma, que lo podría haber matado de una sola estocada, y eso te quiere decir que no lo quiso matar en ningún momento, que lo que quería era alejarlo. Y el golpe que tiene el muerto, es en la nuca, en el occipital, o sea que cuando se le vino encima, lo que logró hacer, fue pegarle con el cabo del cuchillo, que era cuadrado, en la nuca, para sacárselo de encima. Esa lesión hace un hematoma cerebral, llega al hospital le hacen la operación y se termina muriendo por un traumatismo de cráneo.

Entonces ¿qué tan asesino es un tipo que tiene una idoneidad para manejar un cuchillo y que no te apuñala? Todo el mundo decía “lo apuñaló”, pero si este tipo lo hubiera apuñalado, sí. De todas formas está preso. Yo creo que, si sería fuera su abogado, a su causa la pelearía con otra posibilidad porque le dieron homicidio simple. Entonces eso también es algo que los defensores tienen que saber manejar, esa información como perito, porque los únicos que manejan y están en contacto con los peritos siempre, son los abogados que investigan, los fiscales. Y la importancia del perito, es de los lados. Porque este chico, vos sos fiscal y tenes que ir por todo. Entonces lo acusas de homicidio y no un homicidio simple, y muchas veces y estas cosas que te da la pericia, vos te tenes que dar cuenta, no había ninguna intención. Si hubiera querido, lo atraviesa con el cuchillo de una, porque lo sabía hacer.

Estas trabajando ahora en la justicia federal…

Soy médico de la defensoría general, uno de los primeros médicos que trabajan para la defensoría en un equipo interdisciplinario constituido por un médico, un psicólogo y un asistente social.

Tu función es ver los presos federales…

Si, digamos dentro de la jurisdicción. Pero hay cosas interesantes que antes uno no lo veía. Pasa que también han cambiado los temas, cuando era todo escrito, el juez nunca lo veía al preso. El fiscal nunca le veía la cara al preso, se manejaban con papel, con el informe y te comías 15 años. Ahora con el sistema acusatorio que es todo oral, el juez, el fiscal o defensor, tienen mucha más posibilidad del cara a cara con el defendido y nosotros mucho más. Entonces hay casos y hay uno ahora, que está en la parte internacional de Derechos Humanos, de un preso que era incapaz. Y surge de la charla entre el psicólogo y el médico con el preso, una persona que estuvo tres años en cárcel.

Por la falta de diálogo…

Por la falta de mirar cara a cara, de diálogo, de comunicación de la justicia con el común de la gente. Cosa que ahora, con el sistema nuevo federal, eso sí ocurre. Los abogados defensores de la provincia por ahí agarran las pericias hechas por la otra parte. Entonces, hasta que alguno se le ocurre que hay alguna parte de la pericia que este mal hecha, el tiempo pasa y el juicio se hace grande, cambia y se hace justicia. Entonces yo creo que muchos de los juicios, no por negligencia sino por falta de costumbre, el abogado defensor deja que maneje la pericia solamente la fiscalía que es la que acusa.

Antes era distinto, el juez era el que hacía la instrucción y era el que te terminaba juzgando, entonces, yo creo que era mucho más amplia la visión del juez porque él tenía que determinar algo, para un lado o para el otro, y tenías un fiscal de un lado y el defensor de otro, que eran los que garantizaban el trabajo del juez. Pero el que te terminaba de penar era el juez.

Ahora, con el trabajo de los peritos que investiga una parte el fiscal, el juez es el que da la garantía, pero el defensor no tiene la posibilidad del manejo de la prueba, porque a la prueba la maneja íntegramente quien está acusando. Creo que el trabajo de los abogados defensores debería empezar a tener peritos, a contratar peritos y a meterse en la investigación junto con el fiscal, porque entre los dos tienen que investigar para llevarle al juez, la garantía del proceso.

Fuiste parte de uno de los casos más sonados últimamente, el caso Gines, el chico que asesinó a su abuela. Fuiste perito junto con la defensa y lograste que al menos dos de los tres acusados quedara libre…

A mí me convoca el defensor de uno de los chicos que estaba acusado, que llega al juicio con un pedido de cadena perpetua por homicidio, femicidio y un montón de cosas. Me convoca porque le llamaba la atención que, si el defendido lloraba a mares diciendo que nunca en su vida había visto un muerto, que, porque lo acusaban de algo así, algo no cerraba. Entonces el defensor le cree y me llama para ir a ver la pericia hecha por la fiscalía y con la cual lo acusaban a este chico de homicidio y femicidio incluido. Entonces le digo “no, si ya tenes la pericia, la autopsia, lo más probable es que esté bien hecha. Pero si queres te la miro y veamos”. Gran sorpresa cuando la veo: la autopsia no estaba completa, estaba mal hecha, fue una cosa muy improlija. Y lo que pasó realmente, es que tenían miedo al Covid porque fue cuando comenzaba el Covid. Entonces tenían miedo de enfermar al personal, pero lo mismo estás en contacto con el cuerpo, porque entre 10 minutos o 1 minuto, es lo mismo. Y otra cosa es que ahí, es donde nos llama la atención, es que en el mismo lugar donde en ese momento tenían miedo de contagiarse de Covid, y en donde tenían todo el equipo de protección, habíamos hecho una autopsia por avenamiento con cianuro y no nos pasó nada a ninguno. Y es mucho más fácil contagiarse y morirte por cianuro que por un contacto de Covid. O sea que los equipos de protección eran buenos, son buenos. Entonces no me parecía que era un buen pretexto, todo eso tiene que ir viendo el perito.

Al margen que pueda haber estado bien hecha o mal hecha la autopsia o que le faltaron datos, había cosas que yo no coincidía con el perito que hizo la autopsia. Ahí se fundamenta y vos tenes que decir por qué esta fue una sola arma y no dos, por qué yo digo que la hora de la muerte que es 12 horas a partir del momento en que levantas el cuerpo y no 12 horas a partir del momento en que el cuerpo aparece en la morgue. Porque la autopsia comienza en el lugar del hecho, desde el momento en que encontras el cuerpo y ahí datas la hora. Y había errores conceptuales, pero dataron la hora a partir desde el momento en que el cuerpo llegó a la morgue, que son 4 horas después. Entonces tenes 4 horas de diferencia, las cuales son claves, y gracias a Dios, por el trabajo del perito, yo trabajé asesorado y ayudado por otros peritos, determinamos o pudimos tener la seguridad o la certeza de esa data. Y bueno, llegó con pedido de perpetua y ese día lo mandaron a su casa libre, lisa y llanamente.

Esa es la importancia de la pericia y de que los defensores también tienen que participar en la pericia…

No tienen que sentarse a recibir una carpeta que te está diciendo quien está acusando lo que no es, es una cosa ilógica. Entonces da miedo que vos tenes hijos y que pueda llegar a pasar algo así y que te maneje la pericia una parte, que es la que te está acusando y la defensa, que eso es lo que nos quedamos pensando con el defensor que me convoca para ese caso justamente. Entonces, yo creo que los abogados de la calle tienen que rever esa situación. Porque antes a las pruebas las manejaba el juez y de los dos lados vos tenías una garantía, ahora las maneja quien te acusa y es peligroso, asusta.

¿Cómo hacen para determinar la hora de una muerte?

Hay muchas cosas para determinar, hay muchas variantes. Por un lado, tenes la variante de temperatura corporal, descenso de la temperatura corporal, va perdiendo por hora y uno va haciendo el cálculo. Cuando el cuerpo llega a temperatura ambiente, está muerto, el cuerpo es inerte, es como una piedra. Entonces si hacen 25° no vas a encontrar un cuerpo a 16°, el tope al que llega el descenso, o sea que eso también te limita por ahí el transcurso de horas, sobre todo en verano. Llega hasta ahí, si hacen 30°, el cuerpo no va a descender más de 30°.

Después tenes que ver las livideces, que son unas manchas que, para explicarlo un poco, como cuando agarrás un tubo de ensayo y te sacan sangre. Agarran el tubito y vos ves que al rato está rojo abajo y amarillo arriba, se decanta. En el cuerpo pasa lo mismo: la sangre empieza a bajar y te marcando las zonas declive, se va acumulado y se forman unas manchas, que muchas veces se confunden con golpes o moretones, pero no, son las livideces que van marcando y comprimido queda blanco. Eso, yo hasta tengo una cierta cantidad de tiempo que si lo muevo al cuerpo, cambia la lividez con el movimiento. Pasa una cierta cantidad de tiempo y quedan fijas, entonces, las livideces están móviles o están fijas y mientras yo tenga fijas, nos pasó en ese caso, nos muestra la posición exacta en la que se ha encontrado el cuerpo. Vos lo podes dar vueltas, lo pones patas arribas y te va a quedar marcado. Entonces vas jugando con la temperatura, la lividez y la rigidez cadavérica.

¿Qué es la rigidez cadavérica?

El cuerpo se va endureciendo después de la muerte, podes ir flexionando los brazos y el antebrazo sobre el brazo, y después llega un momento en que te cuesta muchísimo moverlo, no le podes sacar la ropa porque están duros. Cuando va cerca de las 24 horas, comienza el proceso de putrefacción y se empieza a ablandar, entonces ya es más fácil estirarle los brazos para sacarle la ropa por ejemplo y después ya empiezan los primeros pasos en el proceso de inicio de la putrefacción y después ya es una putrefacción más, cuando pasa más tiempo, y empiezan a aparecer lo que son las larvas, el cuerpo se comienza a hinchar y empieza un proceso gaseoso, que son cosas más técnicas y después que se pudre.

Pero son cosas que tenes que ver, cuando está más blandito y es maleable el cuerpo, o falleció recién, antes que inicie la rigidez, o ya está llegando a las 24 horas. Entonces vas jugando con las distintas variables que tenes y vas determinando.

Después tenes la posibilidad de las corneas, que se van deshidratando; si están bien tensas es una cosa, si empiezan a tener arruguitas, o si cambia de color también. Y todos esos procesos están estudiados en el tiempo, está todo tabulado.

O sea que si vos sos prolijo y ordenado, lo determinás. El problema es cuando ya está podrido, te cuesta determinar el tiempo, pero si tenes un cuerpo dentro de las 24 horas es bastante fácil porque tenes bastantes alternativas para estimar la hora.

Cuando te toca con cuerpos que los encontraron que ya llevan 4, 5 o 6 días ¿es el mismo procedimiento o cambia?

No, es lo mismo. Nada más que encontras distinto el cuerpo. Lo encontras hinchado.

¿Es más complicado determinarlo?

Si. Mientras mas te alejas del momento de la muerte, mas posibilidades de que no te salga la pericia, que no logres obtener todo lo que queres de la pericia, te van a quedar cosas en el aire.

¿Tenes que examinar los órganos también?

Si, órgano por órgano. Y ahí hay una gran pregunta que siempre te hacen, “¿Por qué si tiene un tiro en la cabeza, lo abriste entero?” o “¿Por qué si tiene una puñalada en el pecho, le abriste la cabeza?”. Porque en algún momento alguien va a ser acusado o juzgado por ese crimen.  ¿Qué pasa si tiene un tiro en la cabeza o yo vengo y abro solamente la cabeza y en el juicio alguien dice “si, yo vi cuando le pegó una patada en el pecho”? Vos tenes que confirmar que no había ningún golpe idóneo para producir la muerte en el pecho y que la verdadera causa de la muerte, es el tiro en la cabeza. Uno tiene que determinar la causa de la muerte puntual y el mecanismo de la muerte. Cosa que en este juicio que me peguntabas recién, pasó esto; no tenían la verdadera causa de la muerte, porque había una sola que podría haber sido, pero no descartaron las otras causas de muerte.

Después de tantos años y no solo haber participado de un montón de autopsias y haber estudiado un montón de cosas, ya es una vocación, ya es una profesión, pones pasión. ¿Qué te lleva a hacer esto?

Al principio me llevó la necesidad de trabajo aprender algo, y cuando vas aprendiendo te empieza a gustar y cuando te empieza a gustar, te empezas a compenetrar y cuando te empezas a compenetrar, es tu forma de vida porque es tu trabajo, que gracias a Dios tenes la posibilidad de hacer un trabajo que te gusta hacer. Porque podrías haber sido empleado de algo y tener que estar 8 horas sentado haciendo algo para vivir, para poder mantenerse y eso es tremendo. Yo cuando pienso en la gente que trabaja de algo que no le gusta; la vida tiene que ser corta, tiene que ser triste, tiene que ser aburrida. A mí me encanta mi trabajo y aparte ahora que me alejé un poco de la morgue, estoy en otro tipo de trabajo, dentro de la misma especialidad, pero en otra actividad, hay días que vos necesitas la adrenalina de estar, de ver. Entonces ahí es donde te empiezan a surgir las pericias y sacas los libros…

¿Sos investigador en ese aspecto?

Todo médico es investigador, desde el momento en que estudias medicina. Porque para ser médico tenes que tener básicamente el instinto de investigador, no de investigador de estar en un laboratorio, sino de un investigador de este tipo. Porque vos tenes una persona que está enferma y lo que haces es indagar porque le duele, cuáles son las causas y vas buscando. Sos un detective porque estas, como en mi caso, que estoy buscando un asesino, un homicida o un auto que te pasó por encima. El médico clínico o el infectólogo, está buscando un virus o una bacteria. Yo creo que un médico que no tiene el instinto de detective, no puede ser médico nunca.

Los muertos hablan, solo hay que saber escuchar - Revista Salvador

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