Pese a que el agua comenzó a bajar en algunos sectores, el intendente de El Galpón, Federico Sacca, alertó que la emergencia hídrica en la localidad continúa. “Tenemos tres familias evacuadas y diez autoevacuadas”, comentó.

Es la segunda vez en 15 días que la localidad del sur de la provincia de Salta se inunda. Las enfermedades y la proliferación de mosquitos complican aún más a la ya castigada población. Hay sectores de la ciudad que sin inhabitables.
Según señaló Sacca, el caudal que llega desde los campos es “extraordinario” e imposible de escurrir con la infraestructura actual, y pidió a productores, consorcios de riego y organismos nacionales que asuman responsabilidades.
Sacca explicó que si bien el nivel del agua cedió en el casco urbano, el peligro sigue vigente por nuevas lluvias y por el ingreso de agua desde zonas rurales que todavía no se logra identificar. “No hay cómo saber qué cantidad de agua llega ni desde dónde. La alerta está activa”, sostuvo.
El jefe comunal indicó que el municipio trabaja con maquinaria propia y alquilada para despejar banquinas, entradas a fincas y canales, buscando facilitar el escurrimiento natural. Sin embargo, remarcó que las obras locales no serán suficientes ante el volumen de agua que desciende desde kilómetros a la redonda.
“Todas las aguas de la vuelta están llegando al pueblo. Las banquinas están colmatadas”, dijo, y reclamó a productores y consorcios que realicen las obras necesarias en los campos para evitar que el agua sea derivada hacia la localidad.
También pidió la intervención de organismos nacionales y de recursos hídricos para adecuar alcantarillas y sistemas de drenaje.
Según el intendente, hay tres familias evacuadas y otras diez alojadas en casas de vecinos. El municipio habilitó espacios en el complejo local para personas mayores y niños que necesiten resguardo preventivo.
“Buscaremos responsables donde corresponda: recursos hídricos, productores y consorcios”
Sacca advirtió que el fenómeno climático combina lluvias fuera de lo normal con tormentas torrenciales en pocos minutos, lo que satura cualquier sistema de drenaje. “Estamos mitigando, no haciendo obras. Solo rompemos obstáculos para que el agua corra”, explicó.
El municipio pidió a la población tomar precauciones, especialmente en sectores como barrio San Roque, acceso Monseñor Pérez y avenidas donde el agua escurre naturalmente.



