Las lluvias asociadas a El Niño elevaron los caudales en ambas cuencas y obligaron a reforzar los operativos de asistencia y monitoreo en localidades de Corrientes, Chaco y Entre Ríos

La crecida de los ríos responde al aumento de las lluvias en la Cuenca del Plata, un escenario asociado al fenómeno de El Niño. Las precipitaciones registradas en Brasil, Misiones y el noreste argentino incrementó los caudales que llegan a los ríos Paraná y Uruguay.
Las represas de Itaipú, Yacyretá y Salto Grande mantienen abiertos sus vertederos para administrar ese volumen. Las maniobras permiten atenuar los picos de crecida, pero no eliminan el riesgo de anegamientos en las localidades ubicadas aguas abajo.
El río Uruguay superó la cota de evacuación en Paso de los Libres y obligó a reubicar a familias, mientras que el Paraná continúa en ascenso en Chaco y Corrientes y mantiene bajo vigilancia a las poblaciones ribereñas.
La situación más comprometida se concentra en Paso de los Libres, Corrientes, donde el río Uruguay alcanzó los 9,28 metros, por encima de los 8,50 metros establecidos como nivel de evacuación. Según los relevamientos difundidos el martes, al menos 31 personas tuvieron que abandonar sus viviendas y fueron alojadas en instalaciones del Ejército.
En Alvear, el avance del agua afecta las áreas más bajas, aunque no se registraron evacuaciones en el último informe. La alerta también alcanza a La Cruz, Yapeyú y Bonpland, en Corrientes.
En Concordia, Entre Ríos, la evolución del Uruguay resultó menos grave que las previsiones iniciales. El río llegó a 11,46 metros frente al puerto local -debajo de los 13 metros que se habían proyectado para el inicio de la semana-. De todos modos, seis familias, integradas por 12 adultos y 10 niños, fueron reubicadas ante el ingreso de agua en sectores vulnerables.
Por otro lado, la creciente del río Paraná también genera preocupación en Chaco y Corrientes. En el puerto de Barranqueras, el nivel alcanzó los 5,31 metros al mediodía del martes, cuatro centímetros por encima de la medición de la medianoche. La marca se mantenía por debajo del nivel de alerta, fijado en 6 metros, y de evacuación, establecido en 6,50 metros.
La proyección del Instituto Nacional del Agua advierte que el tramo Corrientes-Barranqueras podría superar el nivel de alerta desde este jueves 15 de octubre. Además, el organismo señaló que existe probabilidad de que el río rebase la cota de evacuación desde el sábado 17, de acuerdo con la evolución de los caudales que bajan desde el norte.
La crecida del río Paraná también afecta a productores ganaderos de las zonas isleñas, que comenzaron a retirar animales hacia terrenos más altos ante la posibilidad de que el avance del agua anegue los campos y corte los accesos.
En Carrizal Norte, una zona rural de Bella Vista, los productores ya trasladan ganado como medida preventiva. La anticipación resulta clave porque, una vez que los caminos quedan cubiertos, el movimiento de animales se vuelve más difícil y las islas pueden quedar aisladas.
El río llegó a 5,06 metros al mediodía del martes, todavía por debajo de los 6 metros fijados como nivel de alerta y de los 6,40 metros de evacuación. Sin embargo, el ascenso sostenido llevó a los productores a anticipar el traslado de los animales.
La Entidad Binacional Yacyretá estimó que el caudal afluente a la central podría ubicarse entre 29.000 y 32.000 metros cúbicos por segundo durante los próximos días. Según los parámetros del Instituto Nacional del Agua, el sistema entra en alerta por encima de los 25.000 metros cúbicos por segundo y alcanza el nivel de evacuación cuando supera los 30.000.
Como medida preventiva, la represa mantiene cerrado hasta el sábado 17 de octubre el paso vehicular y peatonal que une Ayolas, en Paraguay, con Ituzaingó, en Corrientes. La reapertura dependerá de una nueva evaluación de las condiciones climáticas y de seguridad.
La onda de crecida seguirá su recorrido río abajo desde Misiones hacia Corrientes y el resto del Litoral. El agua puede demorar entre 10 y 15 días en llegar desde la zona de Iguazú hasta Rosario, por lo que los niveles podrían continuar en ascenso aun si las precipitaciones disminuyen de forma transitoria.



