La ministra de Educación de Salta, Cristina Fiore, reveló que desde 2014 hasta la actualidad alrededor de 60 escuelas debieron cerrar como consecuencia de la disminución de la matrícula.

“Desde 2014, cuando ya empezó a darse la baja de la natalidad, hasta la fecha se han debido cerrar aproximadamente 60 escuelas como consecuencia de esto”, explicó.
Ante este escenario, la ministra sostuvo que uno de los principales desafíos será redistribuir los recursos educativos para evitar que estudiantes y docentes queden fuera del sistema.
Fiore consideró que la menor cantidad de alumnos y la consecuente reducción de las necesidades de infraestructura y personal también pueden convertirse en una oportunidad para fortalecer el aprendizaje.
“La baja de natalidad, que va a implicar la necesidad de menor infraestructura o menos docentes, tiene que ser una oportunidad fantástica para que esos docentes queden en el sistema y nos ayuden con la enseñanza focalizada”, sostuvo.
Uno de los puntos en los que Educación busca reforzar el trabajo es la alfabetización. Según explicó Fiore, ya fueron identificados estudiantes que necesitan un acompañamiento específico para mejorar sus capacidades de lectura.
“Tenemos detectados determinados jovencitos que necesitan una suerte de refuerzo en la lectura. Hay un sistema que implica retirar al chico 20 minutos para brindarle una atención personalizada e individualizada”, detalló.
Finalmente, la ministra remarcó que el objetivo es aprovechar los recursos disponibles para mejorar la calidad educativa: “La idea es que nadie quede afuera del sistema y poder utilizarlos a todos de modo tal que esto repercuta en una mejor enseñanza para nuestros chicos”.



