La presencia de grupos narcos, sicarios y delincuentes de todo tipo se adueñaron de los departamentos de Orán y San Martín, ambos limítrofes y principal puerta de entrada de la droga al país. La Justicia esta fuertemente cuestiona y las fuerzas de seguridad son insuficientes.

En sólo quince días secuestraron millones de pesos en droga, secuestraron a un contrabandista, se fugo un peligro delincuente de Salvador Mazza y joven amenazó a toda una clase con un arma de guerra.
“Todo esta mal, todo esta descontrolado. Los chicos se transforman en sicarios o bagayeros. Todos quieren trabajar con la droga o el contrabando”, comentaba un comerciante de Salvador Mazza, que quiso mantener el anonimato.
Samuel Limón Álvarez, es un joven oriundo de Salvador Mazza con un frondoso prontuario. Tiene pedido de captura internacional, pero eso no sirve de muchos, ya que las organizaciones criminales pueden esconderlo durante años. Álvarez había robado una camioneta de alta gama para cambiarla por droga en Bolivia.
El pedido fue presentado ante el Juzgado de Garantías N.º 2 por el delito de robo calificado, agravado por el uso de armas y en banda. Además, el fiscal solicitó que, en caso de hacerse efectiva la medida, la orden sea incorporada al Sistema Federal de Comunicaciones Policiales (SIFCOP) y que se tramite una Notificación Roja de INTERPOL para avanzar con su localización fuera del país.
El hecho ocurrió el 14 de agosto en un lavadero de barrio Luján, en Salvador Mazza, localidad ubicada en el norte de la provincia de Salta, a pocos kilómetros de la frontera con Bolivia.
Las primeras tareas permitieron seguir la posible ruta de fuga hacia la zona de Sauzal. Con el avance de la investigación aparecieron además indicios que apuntaban a que la camioneta había sido trasladada hacia territorio boliviano. Solo le tomo 30 minutos a los criminales cruzar la frontera.
Pocos días después se vivieron momentos de mucha tensión se vivieron cuando, en la tarde de ayer, en el Centro Educativo La Huerta, ubicado en la zona oeste de Salvador Mazza. un adolescente de 17 años ingresó y apuntó con un arma de fuego a niños de segundo grado.
No se conocen más detalles del grave incidente solo que la Policía logró la detención del adolescente. La indignación de los padres sobrevino porque, según argumentaron, fueron informados después de transcurridos un par de horas del gravísimo episodio. Los docentes y padres integran grupos de WhatsApp para comunicarse entre ellos pero aseguran, que fue alrededor de las 6 de la tarde, casi a la hora de salida cuando tomaron conocimiento del hecho que habría sucedido apoco de ingresar los chicos al centro educativo.
Otro punto caliente es el departamento de Orán, en donde en un importante procedimiento contra el narcotráfico terminó con el secuestro de 120 mil dosis de cocaína y la detención de dos jóvenes en la ciudad de San Ramón de la Nueva Orán. El operativo fue llevado adelante por efectivos de la Brigada de Investigaciones 2, con la participación de personal de la Dirección General de Drogas Peligrosas y Gendarmería Nacional.
El procedimiento se suma a los operativos que se realizan de manera permanente en el norte de Salta para detectar el ingreso, almacenamiento y distribución de sustancias prohibidas. Orán, por su ubicación geográfica y su cercanía con la frontera con Bolivia, es uno de los puntos donde las fuerzas de seguridad concentran tareas de prevención e investigación vinculadas al narcotráfico.
Orán vive un clima de creciente tensión por hechos de violencia que se repiten con demasiada frecuencia. Esta vez, la alarma se encendió por un supuesto caso de privación ilegítima de la libertad que involucraría a un bagayero, uno de esos trabajadores informales que se mueven a diario en la zona de frontera.
De acuerdo con la información que circula, el hombre se encontraba en la calle cuando un grupo de sujetos que se desplazaba en un vehículo lo interceptó. Lo habrían obligado a subir y lo llevaron hasta otro sector de la ciudad. Horas más tarde, según se relata, lo dejaron en las inmediaciones de la terminal de ómnibus.
Una imagen tomada durante la noche muestra un auto detenido en la zona y se convirtió en uno de los elementos que acompañan el relato del episodio. Hasta el momento no hay confirmación oficial ni desmentida, por lo que el caso sigue en terreno de las versiones preliminares.
Este tipo de situaciones no siempre llega a formalizarse ante la Justicia. Muchos bagayeros dependen de un trabajo informal y, en no pocos casos, al límite de la legalidad. Ese contexto hace que varios prefieran no denunciar por temor a complicaciones mayores o a perder la fuente de ingresos.
El hecho se suma a una serie de episodios de inseguridad que marcan el día a día en el norte salteño y mantienen en alerta a quienes transitan por Orán y sus alrededores. Se espera que en las próximas horas aparezcan más precisiones que permitan esclarecer qué ocurrió realmente.



