En una nueva jornada de juicio contra el ex intendente de San Lorenzo, Ernesto “Kila Gonza”, declararon los auditores que llegaron al momento de asumir su gestión Manuel Saravia. Fueron ellos los que detectaron las graves irregularidades en el municipio.

Según se detalló en la jornada el informe de los contadores comprendió los ejercicios presupuestarios del municipio de San Lorenzo durante los períodos 2018 y 2019. Al comienzo de su exposición, señalaron que su tarea se vio limitada por la escasa documentación respaldatoria que encontraron en la sede comunal.
La auditoría detectó el incumplimiento de la ley en relación a los procedimientos de contrataciones e incluso indicaron que existía una clara discrecionalidad en esos procesos.
Se refirieron a la adquisición de bienes como una camioneta Chevrolet, televisores, estufas y tablets que se obtuvieron sin cumplir la normativa vigente, mediante un sistema paralelo e informal de vales. Con este recurso se acusaba la salida de fondos sin documentación que respaldara el destino del dinero.
Mencionaron que la camioneta que se adquirió mediante un vale no había sido dada de alta en el patrimonio municipal y no se encontraba en el parque automotor. Mediante vales también se había adquirido un equipo de GNC y se habían abonado reparaciones, repuestos y cargas de combustible para ese rodado. Además, se comprobó la emisión de vales para la compra de neumáticos de vehículos que no pertenecían a la Municipalidad.
Los contadores precisaron que durante la auditoría no pudieron acceder a reportes bancarios. Remarcaron la inexistencia de una trazabilidad documental de los recursos que entraban y salían del municipio, necesaria para la rendición de cuentas que debe hacer todo funcionario.



