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Cambio global: ¿Están pensando la Salta pospandemia y de posguerra?

Estaba claro que la pandemia había cambiado los ejes de todas las relaciones conocidas hasta ese momento, expresión ésta que nos dibuja el vértigo de la vida actual porque aún estamos en pandemia, pero por la agenda mediática eso parece cosa del pasado, y llegó la invasión rusa a Ucrania que propone otro escenario más caótico y complejo que aquel del virus y la vacuna.
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Si la idea para muchos era que el virus del Covid-19 era una puesta en escena para tener un pretexto que permitiera inocular a millones y millones de seres humanos con algún compuesto cifrado como vacuna, mientras que para el común sí era una vacuna, lo que puede ocurrir con los sucesos de Ucrania podría llegar a generar un cambio aún mayor con un impacto en las economías regionales como en el caso de Salta.

¿Por qué ocurriría esto? Porque siendo que como toda guerra existen intereses económicos que están lejos de la conciencia del común, notamos cómo los comodities, es decir, todo aquello tangible que se puede comercializar y que sirve como insumo para la fabricación de otros elementos o mediante su transformación en alimentos, ya están experimentando subas en los mercados internacionales.

Debemos nombrar como los principales, al petróleo, el gas, la soja, el trigo, la carne y una serie de cultivos más, todos los cuales se producen en la provincia de Salta. En efecto, como es sabido, en esta zona hay yacimientos y la actividad agrícola-ganadera e industrial cercana a estos productos con la base de la economía provincial.

Dicho así, muy someramente, cabe preguntarse ahora: ¿Está el gobierno provincial alguna estrategia para mejorar y colocar esos productos en los mercados internacionales? ¿No debiera ya estar formado algún tipo de comité interdisciplinario donde concurran los empresarios y productores salteños para mejorar el rendimiento de sus liquidaciones?

No observamos esta preocupación traducida al nivel de una política de Estado cuando debiera serlo, además de promover un debate formativo sobre la situación internacional y su impacto inmediato en todo el arco de actividades provinciales, porque ha de saberse que un mundo globalizado e interconectado como jamás antes se ha conocido, ningún sitio de la Tierra ya es lejano, menos aún en términos de economía.

En este sentido hay que recordar nuevamente la posición geopolítica estratégica de Salta en el contexto del norte argentino y del sur sudamericano como eje de caminos desde la Transamazonia a los puertos de Chile –pasando por la Ruta 51 a Campo Quijano- y conexión desde el norte hacia los puertos de Rosario y Buenos Aires. Se reedita para los tiempos aquella posición de “Puerto Seco” que durante la colonia hiciera de Salta un lugar de progreso y desarrollo.

Hoy, sin embargo, a pesar de estas categorías se mantienen no se observa que sean debidamente interpretadas en un marco de políticas públicas con proyección nacional e internacional.

Es un momento único en la historia del incipiente Tercer Milenio donde Salta tiene la oportunidad de gestarse como un espacio de liderazgo económico para propios y ajenos. Claro, pues, que esta condición requiere de líderes políticos, empresariales, comunales, etc. De otra manera en lugar de ser un sitio de valía económica en base a sus productos (comodities), se corre el riesgo de que se convierta en una factoría donde grandes multinacionales, chinas, por ejemplo, se instalen reduciendo la capacidad laboral a un mercado de mano de obra barata.

Para comprender estos conceptos es necesario tener conocimiento de las razones históricas y contemporáneas que llevaron a Rusia a ocupar Ucrania. Ninguna guerra es por capricho, sino que persigue fines generalmente comerciales y así como está la situación en Salta donde no parece nadie darse cuenta de esta realidad, se corre el riesgo de quedar fuera del concierto de oportunidades.

Obviamente, existe una suerte de “complicidad” mediática en este desahucio político que tal vez deba ser atribuido a la falta de formación –y de información- sobre el marco general de esta delicada cuestión.

El periodismo, lejos de iluminar al poder y a los ciudadanos sobre lo que realmente ocurre y puede ocurrir y cuáles sería sus consecuencias “Urbi et Orbi”, simplemente copia y pega, busca la foto más sensacionalista o el relato truculento de víctimas, pero no se lee en los medios locales ningún análisis de estas situaciones que enumeramos sucintamente en estas líneas.

Tampoco observamos una actitud de empresa sobre esta cuestión de los comodities en los productores y empresarios locales, que fomenten una capacitación o generen un marco de información para que las cámaras o grupos se alisten para lo que viene.

Diremos entonces que no existe peor actitud de la pasividad política y cívica frente a un hecho de tamaña naturaleza.

Porque hay que decir que más allá de que una guerra de mayores proporciones se desate o no, esta invasión rusa a Ucrania ya ha marcado un hito y está encendida la mecha de un cambio de proporciones extremas.

Después que nadie diga que no le avisamos…

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Director

Eduardo Huaity González

Redacción

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Colaboradores

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Salvador® es una publicación de
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Gral Güemes 1717
Salta, Argentina